¡Legalizar ya!

¡Legalizar ya!

a Suprema Corte de Justicia ya estableció jurisprudencia. El gobierno no puede limitar el “autoconsumo” de marihuana “con fines lúdicos o recreativos” porque la prohibición provoca “una afectación innecesaria y desproporcionada en el derecho al libre desarrollo de la personalidad. en comparación con el grado mínimo de protección a la salud y al orden público que alcanza esa medida”.

“Sobre sí mismo, sobre su propio cuerpo y mente, el individuo es soberano.”

John Stuart Mill

La decisión la tomó la primera sala de la Suprema Corte el 4 de noviembre de 2015 en el amparo en revisión 237/2014. El ponente fue Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, quien contó con el respaldo de otros tres ministros, entre ellos la hoy senadora y futura secretaria de gobernación Olga Sánchez Cordero. El único voto en contra fue de Jorge Pardo Rebolledo, quien, sin embargo, objetaba no el fondo del fallo, sino la falta de claridad en temas secundarios, como las reglas para la lícita adquisición de la marihuana.

La decisión sentó ya jurisprudencia tras una serie de fallos concurrentes, pero persisten las dudas prácticas planteadas por el ministro Pardo. De nada sirve que la Corte declare inconstitucional la prohibición al consumo, si se mantienen la del comercio y la del cultivo, transporte o posesión para propósitos comerciales. En este momento, quienes han ganado juicios de amparo pueden consumir marihuana, “pero nosotros -dice la senadora Sánchez Cordero-vamos a caminar en la normativa que pueda implicar ya la producción, la comercialización y la distribución de la marihuana”.

La prohibición ha sido una de esas medidas que los gobiernos toman con el argumento paternalista de que saben más lo que conviene a los gobernados que ellos mismos. No ha sido ni la primera ni la última. La prostitución, el sexo fuera del matrimonio, el alcohol, la homosexualidad o la creencia en “dioses falsos” han sido prohibidos por gobiernos en distintos momentos. En la Inglaterra del siglo XIX el intento de suicidio se castigaba con la muerte por horca.

La prohibición de la marihuana no ha producido una disminución en el consumo, pero sí ha generado un mercado negro que se ha traducido en crimen y violencia. Dos de los últimos presidentes del país, Ernesto Zedillo y Vicente Fox, han reconocido que se equivocaron al combatir la marihuana a través de la fuerza. Incluso Felipe Calderón dijo el 26 de septiembre de 2012, casi al final de su mandato, que la Organización de las Naciones Unidas debe hacer “una valoración profunda de los alcances y de los límites del actual enfoque prohibicionista en materia drogas”.

La ONU no ha actuado, son demasiados los intereses que buscan mantener la prohibición. Sin embargo, hay un movimiento internacional hacia la legalización, cuando menos de la marihuana. Nueve estados de la Unión Americana ya la han despenalizado para uso recreativo y 30 para fines médicos. Uruguay y Canadá la han legalizado también, aunque con tantas restricciones que el mercado negro no ha desaparecido.

En México el fallo de la Suprema Corte abre las puertas para la legalización, pero hay mucho que cambiar en las leyes. Lo que no debemos olvidar es que el Estado no tiene derecho a prohibir nada a la persona por su propio bien. “La Constitución -ha señalado el ministro Zaldívar– permite que cada individuo elija su plan de vida y adopte el modelo de virtud personal que considere válido, en tanto no afecte a los demás.”


Encuestas

En vísperas de elecciones en Estados Unidos, la encuesta de ABC/Washington Post muestra a los demócratas adelante con 52 por ciento contra 44 de los republicanos. La de NBC/Wall Street Journal ofrece cifras de 50 contra 43 por ciento. Pero como en otras elecciones intermedias, el resultado será definido por la población que salga a votar.

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Fuente: ¡Legalizar ya!