Dia de la raza, y de la hispanidad

Dia de la raza, y de la hispanidad

La diversificación de nuestro país ha sido desde hace muchos años uno de los propósitos más buscados por todos nosotros. Pese a reiteradas declaraciones en ese sentido, la exportación hacia nuestro vecino al norte, sin embargo, sigue ocupando una proporción de alrededor del 70% del total de nuestro comercio exterior. Por otra parte, hemos avanzado mucho desde aquellos años en que el petróleo ocupaba más del 80% de nuestras ventas al exterior.

Los frutos del TLCAN fueron en el sentido de ocupar el gran contingente de mano de obra disponible en armadoras de automóviles, equipos electrónicos y de aparatos domésticos así como de las procesadoras de productos agropecuarios. Al cumplir su cometido, el mencionado acuerdo orientó nuestro comercio exterior intencionadamente hacia los Estados Unidos. Nuestras exportaciones superan mil millones de dólares diarios y podrían crecer más si el marco político de las relaciones con los Estados Unidos lo favorece.

He aquí el asunto. La dependencia que México tiene que admitir de las decisiones norteamericanas, y ahora más directamente, de las de la sala ovalada de la Casa Blanca, sujeta a cualquier plan comercial nuestro, más aún, cualquier programa siquiera de mediano plazo a esa indeseable continencia. Hay muy claras razones que explican esta realidad, pero la más importante es que no tenemos una fuerza suficiente en términos agrícolas, industriales o científicos para hacer valer nuestras propias conveniencias nacionales. Nuestro discurso en el exterior no es decisivo.

Por lo que se está percibiendo a medida que se van conociendo los detalles del nuevo tratado trilateral, MUSCA, los lazos son más apretados que antes. Las reglas de origen regionales, las limitaciones a los volúmenes de exportaciones, las exigencias de altos salarios son solo un inicio de un conocimiento indispensable.

Preocupa que se pretenda excluir países del acceso al mercado regional por razones obviamente ajenas a las comerciales. México tiene necesidad de entrar en conversaciones provechosas con cualquier país que le resulte conveniente y el parecer de Estados Unidos al respecto no debe aceptarse

Cristobal Colón se entregó a abrir el mundo a la nueva dimensión. Portaba una carta de la reyna Isabel la Católica para el Gran Khan de China proponiéndole una Alianza. Su ejemplo no solo causa sorpresa y admiración. En estos tiempos resulta significativo.

Aunque ya no hay tierras ignotas por conquistar, sigue pendiente hacer que el mundo sea el hogar para todos sus habitantes.

El Día de la Raza que se celebra hoy y que los españoles llaman el día de la Hispanidad es fecha que tiene para nosotros un significado muy propio. La difusión de la cultura que nos dejó un idioma y una raza mestiza es un legado que estamos llamados a continuar más allá del impresionante territorio que se identificó con el orbe entero. España hizo que la Europa cristiana llegara hasta los extremos de Oriente. Desde las Filipinas se lanzó la gran ruta que unió a Asia con Occidente al través de la Nueva España, México. Hoy en día nuestra misión es hacer que esa gesta histórica se expanda en un mensaje de paz y progreso.

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